¿Quién no ha soñado alguna vez, al estar en el cine, con tener las miradas que aparecen en los primeros planos de los protagonistas? Hoy en día, y debido a los avances en belleza y estética, es posible conseguir una mirada tan potente como la de Elizabeth Taylor o Marilyn Monroe, entre otras, gracias a los tratamientos de extensiones de pestañas.

Los tratamientos de extensiones de pestañas son la nueva tendencia, pero lo cierto es que llevan muchos años empleándose como una herramienta para potenciar la mirada dados los notables resultados que se obtienen y la sencillez del proceso a la hora de la puesta. No sólo es un tratamiento indoloro, sino que permite una gran relajación, ya que el cliente lo único que tiene que hacer es estar tumbado en una camilla con los ojos cerrados.

Normalmente, las pestañas postizas suelen estar hechas con diferentes materiales: desde seda, sintéticas, pelo natural o pelos de visón; y son colocadas de una en una sobre nuestras pestañas naturales con un pegamento hipoalergénico, por lo que no supone ningún problema, ni para nuestros ojos ni para las pestañas naturales. Dependiendo del efecto que queramos conseguir en la mirada, se pondrán una mayor o menor cantidad, llegando a colocarse hasta un total de 120 pestañas en cada ojo, así como se elegirán diferentes grosores dependiendo de la zona de la pestaña en la que nos encontremos. La extensión de pestañas tiene una duración de hasta tres semanas, ya que es a partir de esta fecha cuando empiezan a caerse de manera natural con nuestras propias pestañas, aunque se puede prolongar este tiempo con una serie de cuidados. Además de existir varios tipos de grosor dependiendo de la zona de la pestaña en que vamos a poner la extensión, y de los efectos que deseamos, también podemos elegir el color de los postizos.

Gracias a las extensiones vas a poder olvidarte de usar máscara de pestañas y todas las consecuencias que derivan de ella: manchas en los párpados, que se corra con el agua y, lo más importante, si queréis usarlas durante el verano podéis hacerlo; ya que son resistentes al agua de la playa, de la piscina, etc., permitiéndote tener una mirada de infarto también en sitios como estos.